¿Quién no ha regresado al él después de mucho tiempo y se ha llenado los pulmones con su aire? ¿Quién no ha admirado las caprichosas formas que dibuja?
¿Quién no se ha sobrecogido con la espectacularidad de sus tormentas? ¿O se ha sentido infinitamente pequeño ante su inmensidad?
Dejarse llevar por sus olas, adentrarte y sentir que estas conectado al mar física y mentalmente, trasladarte a otro mundo al cruzar una simple lína es una sensación que no puedo describir.
Suele decirse que cada cual tiene un rincón predeterminado en el que evadirse de lo que le rodea, en el que sus problemas se comprimen hasta tornarse invisibles.
Mi rincón ocupa dos terceras partes del Mundo